martes, 23 de septiembre de 2014

HISTORIA DEL ORIGAMI

Breves apuntes históricos
Papiroflexia es una palabra de origen latino que deriva de papiro (papel) y flectere (doblar); según el diccionario de la RAE significa doblar el papel y, por extensión, darle la figura de determinados seres u objetos. Por lo tanto, el término define tanto el objeto  resultante como la acción de doblar. 
El término original de la disciplina es origami, palabra japonesa con la misma composición lingüística que la castellana: ori (doblar), kami (papel). 
Los japoneses inventaron la papiroflexia hace más de mil años. Le dieron el nombre  de origami y le dotaron de principios estéticos ligados a su cultura. Es en China donde se introduce el papel en los primeros siglos de la era cristiana y llega a Japón en el siglo VI d.C.;  con el papel hizo su aparición la papiroflexia, a la que podemos considerar como un arte, una ciencia y un entretenimiento, y de ahí su importancia en el aprendizaje de las matemáticas  como estimulante de la actividad cerebral. 
Para la sensibilidad japonesa, el éxito de una figura de papel depende de su  estructura y proporción. Se plantean varios interrogantes ante una figura de papel: ¿llega a  expresar la forma verdadera del objeto? En el caso de tratarse de un animal: ¿sugiere su  forma de moverse, su paso, deslizamiento o galope? Y, finalmente, ¿es una mera reproducción  del original, o ahonda más profundamente en su carácter esencial? 
Si queremos hablar de una clasificación de la papiroflexia podemos considerar varios  aspectos: la finalidad, el tipo de papel utilizado y la cantidad de piezas utilizadas. A  continuación se presentan tres clasificaciones que se proponen de acuerdo a cada uno de los aspectos mencionados